Éxito profesional vs ser buena madre


 
 

por Verónica Prieto, comunicóloga y madre

 

Son de admirar aquellas  mujeres ejecutivas que están  trabajando para grandes corporaciones dirigiendo una empresa, esas mujeres que luchan día con día por las libertades y derechos de su género, aquellas que arriesgan su vida como agentes policiales, abogadas penales o aquellas que se entregan totalmente a su trabajo para llevar el sustento a su familia.

¿Pero cual es el costo para ellas a nivel familiar ?

¿Acaso el éxito profesional y ser buena madre, son dos cosas que no se pueden conseguir juntas?  ¿Cuál es el desafío que  día a día enfrenta  una profesionista que ya es madre?

Mama-trabajando-con-BebeActualmente las corporaciones le piden a sus empleados además de capacidades, compromiso, lealtad y sobre todo disponibilidad de tiempo tanto en la oficina como para viajar. Esto se contrapone  con el papel de mamá, la cual sin afectar a su familia puede trabajar  un horario de seis a ocho horas y sin contar el tiempo de traslado al trabajo en un ciudad tan conflictiva como en la que vivimos.

A la mayoría de madres le es complicado viajar dejando a sus hijos por varios días, no solo por la preocupación del bienestar de sus hijos, si no por todas las actividades y responsabilidades que con lleva la crianza de ellos. Como buenas mamás gallina pensamos que somos las únicas que los cuidan bien.

Una madre trabajadora está en una lucha constante por ser una empleada responsable y al mismo tiempo ser una buena madre: busca darles tiempo de calidad a sus hijos, sin embargo esto no siempre es posible a  causa  del stress y el cansancio ocasionado por la carga del trabajo. Así que acaban recurriendo a una escuela de horario extendido (casi siempre particulares) o actividades extra escolares (casi siempre con costo extra) para así cubrir su ausencia por la larga jornada laboral.

Algunas otras suelen auxiliarse del apoyo de las cariñosas abuelas o en su defecto a las tan solicitadas nanas —cuyo sueldo puede llegar a ser casi como el de un profesionista medio—, y así cubrir el tiempo que no pueden estar con sus hijos Desafortunadamente algunas terminan recurriendo también a la fast food y exceso de televisión, tablets etc. Por la falta de tiempo para sus hijos.

¿Que mamá no quiere darle de comer a sus hijos lo más saludable y rico posible?¿Que mamá no quisiera darle la mejor educación a sus hijos y que estos ocupen su tiempo en actividades productivas? Pero lamentablemente esto no siempre es fácil y accesible para todas.

Y ni hablar del tan esperado fin de semana para el esparcimiento y diversión de la familia dirigido principalmente al entretenimiento de los hijos dejando sin tiempo para  las actividades de crecimiento personal y profesional de los padres.

¿Y qué tal los compromisos como juntas y festivales escolares, en los cuales dedicamos una gran parte de tiempo y dinero para buscar el atuendo solicitado por la escuela? Es normal que no podamos asistir a todos estos eventos, sin embargo me ha tocado presenciar que al festival del día de las madres vayan las abuelitas que deben fungir como madres por la ausencia de sus hijas, ya que el permiso les fue negado en el trabajo.

Esto, aunado a los imprevistos como enfermedades o accidentes que pueden sufrir nuestros hijos en la cual las madres son las elegidas en resolver estos incidentes. Porque… ¿cómo es posible que  el padre pida permiso en el trabajo para resolver una situación que esté relacionado con sus hijos? ¿Acaso esos niños no tiene mamá? Entonces, no les queda otro remedio a las mamás que pedir continuamente permiso en el trabajo.

Las madres pierden ventaja en el ámbito laboral sobre sus demás compañeros —los cuales sí tienen disponibilidad de tiempo, disposición en la oficina y disposición para viajar si así lo requiere el trabajo—, por lo tanto, su desarrollo profesional queda limitado por sus necesidades como madre.

Necesitamos ser una sociedad más comprensiva con estas madres trabajadoras ya que de ellas depende en gran parte la crianza de los futuros adultos.

Necesitamos más opciones para implementar su trabajo y hacerlo más eficiente, ya sea completando el trabajo con home office y un plan de productividad, el cual permita jornadas más cortas pero cumpliendo con sus objetivos de trabajo.

Que se mida el trabajo por objetivos alcanzados y productividad no por un horario.

Esto no es un problema exclusivo del género femenino, pues algunos padres pasan de igual manera por este tipo de conflictos y problemas familiares.

Toda persona merece poder cumplir sus sueños y metas a nivel profesional; así como toda persona debe tener la libertad y la elección de ser madre o padre y poder cuidar a sus hijos.